Ayer volví para "los madriles", después de 12 días de vacaciones playeras en Salou. Han sido, tal vez, las vacaciones más inestables que jamás vaya a vivir, con picos de euforia y bajones dramáticos.
Lo mismo un día estaba en el Port Aventura, como al siguiente aparecía la luna delantera de mi coche reventada y a punto de saltar en cientos de pequeños cristales. Pero aún así, visto Belchite, aseguro que tarde o temprano pisaré esas mismas tierras para examinarlas más a fondo.
Sin más, volveré a escribir un poco más a menudo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario