Nokia, antaño marca líder en todo, o en el mundo de occidente por lo menos. Esa marca finlandesa que era un referente en la telefonía móvil, que hacía móviles para todos, ¿quién no ha tenido a lo largo de su vida algún terminal de Nokia entre manos?
Pues esa misma marca, cae, pero cae en picado, perdiendo couta de mercado a pasos agigantados. Pero la couta que pierde es la más importante, ingresos y valor de marca, algo difícilmente recuperable por lo menos en pocos años.
Primer problema, la falta de adaptación, se dio cuenta tarde de que el futuro de los terminales móviles iba a estar en las pantalla táctiles. Segundo problema, con esa marca que tenía, podía innovar a mejor, cosa que no ha hecho, para arrastrar a nuevos clientes. Tercer problema, existe un dicho, si no puedes con tu rival, únete a él. Nokia no ha conseguido unirse al caballo ganador de Android.
Con todo y con esto, Nokia puede recuperar ese 15% de pérdida en valor de mercado que ha tenido en un año. Pero uno se adapta o se muere, decírselo a los dinosaurios. La solución es un buen Symbian^4, pero se la juegan a una carta, o eso o posible caída fulminante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario